Muro Kvartet pone el toque musical a la celebración anticipada del Día Internacional de los Museos en Mequinenza con el Ebro como decorado natural

La plaza de los Museos de Mequinenza se convirtió por primera vez en escenario para recibir al cuarteto de cuerda en un espectacular entorno en el que el agua era la protagonista.

El Castillo de Mequinenza, el Ebro y su entorno, a los que hay que sumar las 120 personas que reservaron plaza previamente para cumplir con los protocolos para frenar la Covid-19, fueron testigos del concierto Muro Kvartet. Una cita musical organizada por los Museos de Mequinenza para celebrar de forma anticipada el Día Internacional de los Museos, que se conmemora el próximo martes 18 de mayo, en un espacio al aire libre a sus puertas que ofrecía un espectacular decorado natural con el agua como protagonista, el elemento sobre el que gira el discurso museístico del Museo de la Historia.

La plaza de los Museos de Mequinenza se estrenaba como escenario con una combinación perfecta de paisaje, historia y música de la que se encargó el cuarteto de cuerda zaragozano que hizo las delicias del público asistente con un repertorio sorprendente que recorre del folk danés al jazz, pasando por el minimalismo a lo que hay que añadir unos toques de música electrónica con el que se cerró el recital. Un ecléctico repertorio en el que se mezclan bandas sonoras, pop y obras memorables de la música clásica , como “Sonnets et Rondeaux” de Giovanni Solima, “Skyline” de David Balakrishnan o “Albada” de José Antonio Labordeta, junto con la poco ortodoxa fórmula de puesta en escena que práctica esta formación.

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